Es un pequeño proyecto que nace junto con la bodega cordobesa Los Grabrieles, ya que tras más de 150 años realizando vinos, decidieron sumarse a la aventura de realizar bolsas de patatas fritas y snacks fritos para sus clientes.
El proyecto carecía de información, simplemente buscaban realizar un “packaging” atractivo y simple que tuviese media banda horizontal transparente sobre el “facing” para poder ver el producto en el interior de la bolsa. Era necesario cuidar la jerarquía de información y separarla sobre el pack adecuadamente, ya que debido a la poca información recibida por parte del proveedor, debía no dar la sensación de vacío. Es por ello, que se decidió aplicar tipografías manuscritas, acompañadas de otras Sans Serif con bastante espaciado que ayudarán a completar el pack.
Ambos productos mantienen elementos gráficos similares, como su composición sobre el pack, sus colores en rojo o bodegones. No obstante, se debían mostrar diferencias que ayudarán al consumidor final a distinguir ambos productos con facilidad.
Las patatas fritas originales, se realizaron sobre fondo negro, evocando calidad, tradición y sabor, reforzando la marca y su presencia mediante el uso de “stamping” en oro y colores vivos que contrastaran.
Para las cortezas fritas, las cuales se vinculan más al snack rural tradicional, decidimos utilizar tonalidades marrones para el “naming” sobre un fondo granulado “Craft” con una ilustración actualizada de la cordillera de Córdoba.
Para fortalecer y respaldar el nuevo producto realizado para la Bodega Los Gabrieles, se hicieron varios 3D/Mockup y otros elementos gráficos como apoyo visual.